March 16, 2019

Pequeñas Victorias Mejoran Nuestra Nutrición en Grandes Maneras

artículo también disponible en inglés

Para Ola, fue cambiar el arroz blanco por arroz integral. Para Julie, fue comprar menos refrescos para ella y su familia. Para Kim, fue experimentar con nuevos vegetales en su cocina. Para Amin, el cambiar su dieta le permitió dejar de usar algunos de sus medicamentos recetados.

L@s cuatro están en nuestras clases de cocina de Heartland Health Centers en varias localidades en el norte de la ciudad, y l@s cuatro son más saludables, más felices y más confiad@s como resultado.

Haga una búsqueda en Internet y podrá encontrar múltiples dietas que claman ser las mejores, aserciones acerca de “súper alimentos” y consejos sobre alimentos que, de acuerdo a esas dietas, “nunca debemos comer.” Pero la verdad es que algunos simples cambios y el celebrar las pequeñas victorias son todo lo que a menudo se necesita. ¡Aquí hay algunos consejos que le ayudarán a trabajar hacia sus propias victorias!

1. Coma frutas y verduras todos los días. Intente hacer que la mitad de su plato sea frutas y verduras. Las dietas ricas en frutas y verduras reducen el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes, la obesidad, las enfermedades del corazón y el cáncer. Ya sea que coma alimentos orgánicos, no orgánicos, frescos, congelados o enlatados, el elegir comer más frutas y verduras es una buena decisión para su cuerpo.

2. Haga que la mitad de sus granos sean granos integrales. Los granos integrales son alimentos como la avena, la cebada, el arroz integral, el pan integral y el maíz integral. Los granos refinados son cosas como pasta blanca, arroz blanco, postres como pasteles y galletas y muchos de los cereales para el desayuno. Los granos integrales lo ayudan a mantenerse lleno, a regular el azúcar en la sangre y a mantener la salud intestinal, lo que reduce el riesgo de muchas enfermedades, como la diabetes y las enfermedades cardíacas. Trate de consumir menos granos refinados.

3. Coma proteínas magras, especialmente proteínas vegetales. Las proteínas magras son cosas que tienen menos grasa saturada, como pollo, pavo y chuletas de cerdo (en lugar de salchichas, chorizo, tocino y hamburguesas). Las proteínas vegetales son cosas como frijoles, tofu, nueces, semillas, quínoa y seitán. Las proteínas vegetales también contienen fibra, vitaminas y minerales. Investigaciones han vinculado las dietas altas en proteínas vegetales con un menor riesgo de enfermedades cardíacas, obesidad, presión arterial alta, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer.

4. Elija lácteos bajos en grasa. Los productos lácteos son la mejor fuente de calcio en la dieta promedio estadounidense, los cuales se necesitan para desarrollar huesos fuertes, para que nuestros músculos, nervios y corazón funcionen correctamente y para que la sangre se coagule. Si no come productos lácteos, puede obtener calcio de alimentos como nueces, semillas, frijoles, tofu, sardinas y verduras de hojas verdes. Si compra leche no láctea, como leche de soya o leche de almendras, asegúrese de que esté fortificada con vitamina D.

5. Cuide su consumo del azúcar. ¡El azúcar es deliciosa, pero en grandes cantidades puede causar daños a nuestros cuerpos! Un alto consumo de azúcar agranda su riesgo de aumento de peso y enfermedades como la diabetes, enfermedades del corazón y algunos tipos de cáncer. Consuma bebidas y postres azucarados solo de vez en cuando. Si desea algo dulce, intente comer fruta congelada o agua con gas (mineral) en lugar de galletas o refresco.

6. Muévase un poco todos los días. Se recomienda realizar alrededor de 30 minutos de actividad física moderada, como una caminata rápida, todos los días. Sin embargo, incluso un poco de movimiento, como pararse, moverse en su silla, o estirarse o salir a caminar lentamente, puede reducir el riesgo de enfermedades y hacer que se sienta mejor.

7. Trate de reducir el estrés. El estrés crónico pone a su cuerpo en un estado de emergencia constante. Con el tiempo, este estrés puede aumentar su riesgo de enfermedades. Algunas cosas que pueden ayudar a reducir el estrés son:

  • meditación o respiración profunda
  • reírse
  • dormir lo suficiente
  • buscar ayuda/consejería profesional
  • ejercicio
  • comer una dieta saludable

¿Le interesa aprender más o trabajar para lograr sus propias pequeñas victorias? Si es así, complete este formulario para registrarse en una clase o llame a Amanda al 312-718-0660.